jueves, 23 de marzo de 2017

REINCIDIR

Sí se vale reincidir, pero con conciencia.

Te busqué de nuevo (reincidí): 

A) Porque no había alguien más disponible. B) Porque prefiero ser tu dios y no el despojo de otros. C)Porque tú sí me ayudas a pagar los gastos. D) Porque soy un acomplejado y no puedo aspirar a más. E) Porque no quería ir solo al cine. F) Porque me da pena decirles a mis amigos que no ando con, con, ¡con quien sea! G) Porque ya me están preguntando mis tías si soy gay. H) Porque no me animo a decir, soy soltero(a). I) Odio las tardes de domingo. J) ¿Con quién voy a la fiesta? K) Detesto las ataduras pero también llorar cuando nadie me ve. L) Extraño las noches de pasión (tú lavando mis calzones, más bien). M) Ando urgido. N)Me cortaron y no quiero quedar en ridículo. O) Nadie más quiere lavar mis guacareadas en el baño. Q) Porque tú sí pagas el mantenimiento. R) Ya se va a vencer el predial. S) Y la tenencia. T)Porque ¡ay, cómo me dan pena las abandonadas! U) No puedo decir en mi club de los lunes que ya no vienes ni los fines de semana…. V) Piensa en nuestros hijos, W) ¡En el perro! X) Ya juré en la cantina que no vuelvo pero ¿quién les cree a los bolos? Y) Supe que ya te dieron tu aguinaldo. Z) No te quiero devolver tus discos ni tus libros. (¿Más motivos? Uf. No hay abecedario que alcance).

No se vale disfrazar la reincidencia con el pretexto del AMOR. Se entiende que las más de las veces, la honestidad es un pasaporte para ser enviado a la mierda.

Y es que también se vale, por supuesto, mandar a la chingada al suplicante. Éste podrá haber disfrazado sus auténticos motivos, pero aquí se aplica el: no soy tu burla, págate un psiquiatra, aprende a lavar los platos, plancha tú las mangas de tus camisas sin dejarles raya, regresa a llorarle a tu peoresnada, usa el metro y dame las llaves de mi carro, y ¡ah, vete al buró de crédito tú solito, mi rey! O mi reina, o mi dulce compañía, no me desampares…

No hay comentarios:

Publicar un comentario